Pacific Green Transformation Project

Evaluamos proyectos de transición energética, adaptación y mitigación frente al cambio climático en Pequeñas Islas en Desarrollo de la región Asia-Pacífico.

March 18, 2026

Durante el 2025 acompañamos a i-APS en la evaluación del programa Pacific GX: Promoting Green Transformation in the Pacific Region towards Net-Zero Emissions and Climate-Resilient Development, un proyecto financiado por la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA) e implementado por el PNUD de Tailandia.

El objetivo central era acelerar la transición energética en cuatro Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (SIDS, por sus siglas en inglés): Vanuatu, Timor-Leste, Samoa y Papúa Nueva Guinea, países que enfrentan una doble vulnerabilidad: una alta dependencia de combustibles fósiles importados y una exposición extrema a los impactos del cambio climático.

Una apuesta por la transformación verde

El proyecto Pacific GX no se limitó a instalar tecnología; buscó ser un catalizador de cambio sistémico. Para ello, articuló intervenciones adaptadas a las necesidades y contextos específicos de cada país:

  • Papúa Nueva Guinea: En la región autónoma de Bougainville, se instaló una granja solar híbrida (1 MW con baterías y respaldo diésel) para dotar de energía 24/7 a la localidad de Buin y sus servicios esenciales (hospital, colegio), junto con la solarización de tres hubs de innovación para el empoderamiento económico en un contexto de construcción de paz.
  • Samoa: Se desarrolló una estrategia integral para la descarbonización del sector transporte, que incluyó la introducción de una flota piloto de 76 vehículos eléctricos (EVs) para uso gubernamental, la construcción de 55 puntos de carga, el diseño de cinco nuevas embarcaciones eléctricas (e-Boats) y la creación de un currículo certificado para mecánicos de EVs.
  • Timor-Leste: La intervención combinó la solarización del almacén central de medicamentos (INFPM), la instalación de paneles solares en centros de salud y escuelas para habilitar laboratorios de informática (ICT labs), y la distribución de sistemas solares domésticos y cocinas mejoradas a hogares rurales, priorizando aquellos encabezados por mujeres.
  • Vanuatu: En la isla de Pentecostés, donde las comunidades anhelaban una solución energética estable desde hace décadas, se construyeron tres centrales hidroeléctricas (pico-hidráulicas) para proporcionar energía continua y resiliente, reemplazando los costosos y contaminantes generadores diésel.

Nuestro enfoque: entender el cómo y el porqué

Dada la naturaleza compleja y diversa de las intervenciones, nuestra evaluación fue más allá de medir el cumplimiento de metas. Adoptamos la Evaluación Realista como marco teórico, una metodología que busca entender qué funciona, para quién, en qué circunstancias y por qué. En lugar de preguntarnos únicamente si el proyecto logró sus objetivos, exploramos los mecanismos que explican sus éxitos y limitaciones en cada contexto.

El trabajo de campo fue intensivo y colaborativo. Realizamos:

  • Misiones a los cuatro países entre agosto y octubre de 2025, recorriendo desde centros urbanos hasta comunidades remotas.
  • 127 entrevistas a informantes clave (KII) con actores de todos los niveles: ministros de gobierno, directores de servicios públicos (como la Corporación de Energía Eléctrica de Samoa), líderes comunitarios, mujeres, jóvenes y representantes del sector privado.
  • 22 visitas a proyectos para observar en terreno el funcionamiento de las granjas solares, las estaciones de carga, las nuevas embarcaciones y las centrales hidroeléctricas.
  • 10 grupos focales (FGD) con comunidades beneficiarias para capturar sus percepciones, expectativas y experiencias directas con la nueva infraestructura.
  • Análisis exhaustivo de más de 400 documentos del proyecto, incluyendo planes de trabajo, reportes de monitoreo, estudios de factibilidad y evaluaciones de impacto social y ambiental.

Esta información se complementó con análisis de datos secundarios, como estadísticas de acceso a energía y emisiones, para construir una visión integral.

Hallazgos y aprendizajes clave

La evaluación confirmó que el proyecto fue altamente relevante, alineado con las prioridades nacionales y las aspiraciones de las comunidades. La entrega de infraestructura fue de alta calidad y generó un enorme potencial de transformación socioeconómica.

Sin embargo, el reporte también identificó desafíos cruciales que amenazan la sostenibilidad a largo plazo:

  • Brecha de financiamiento y capacidad: Aunque la infraestructura se entregó, los modelos financieros y de operación y mantenimiento (O&M) aún estaban en desarrollo. En Papúa Nueva Guinea, por ejemplo, se necesitaba con urgencia capacitar al personal local para operar la granja solar, una tarea que se postergó.
  • Desconexión en el diseño: El cronograma, impuesto por mecanismos de financiamiento, fue extremadamente ambicioso. Esto generó que la instalación de la infraestructura a menudo precediera al desarrollo de las políticas y capacidades necesarias para sostenerla, creando un desfase.
  • Barreras estructurales de género: A pesar de los esfuerzos explícitos por incluir a las mujeres (como otorgar 200 licencias de conducir gratuitas a mujeres en Samoa o priorizar hogares liderados por mujeres en Timor-Leste), los estereotipos culturales profundamente arraigados limitaron su participación en roles técnicos de O&M y en la construcción.
  • Un talón de Aquiles regional: La ausencia de un mercado local de repuestos especializados en la región es una amenaza sistémica. Una falla en un componente crítico puede dejar inoperativo un sistema por meses, socavando la confiabilidad y el impacto.

A partir de estos hallazgos, formulamos recomendaciones estructuradas en cuatro fases (desde el cierre inmediato del proyecto hasta la creación de un hub regional de conocimiento) para asegurar que la inversión realizada se traduzca en beneficios duraderos.

Este encargo para i-APS y el PNUD representó un desafío que conecta profundamente con nuestra razón de ser: transformar información compleja en evidencia clara y útil para la toma de decisiones. Al articular nuestras cuatro áreas de trabajo (monitoreo, evaluación, sistematización y capacitación) logramos no solo evaluar el desempeño de un programa multi-país de gran escala, sino también dejar un legado de aprendizaje para futuras intervenciones en contextos de vulnerabilidad.

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Posted on:
March 18, 2026
Length:
5 minute read, 908 words
Categories:
Desarrollo económico Internacional Evaluación de impacto Energía
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